| Helen's Cheesecake |
Ingredientes:
- 4 claras
- 4 yemas
- 2 yogures griegos
- 2 tarrinas de 250gr de queso crema (Yo usé Philadelphia; si queréis, podéis usar el light; ¡queda igual de buena!)
- 2 cartones de nata líquida de 200ml
- 2 medidas de yogur de azúcar
- 2 medidas de yogur de harina
Elaboración:
Mezclar muy bien con batidora todos los ingredientes menos las claras. Dado que es una gran cantidad de masa y bastante compacta al principio, os recomiendo que primero la batáis con una batidora manual, si no queréis cargaros la vuestra en el intento...Si tenéis Thermomix, KitchenAid o similares podéis batirla sin problemas.
Montar las claras a punto de nieve e incorporarlas a la mezcla con una espátula, con mucho cuidado y con movimientos envolventes.
Verter la masa en un molde de aprox. 24 cm de diámetro enmantequillado y enharinado (yo usé uno de silicona, así que me salto ese paso).
Como véis la masa da para alimentar a toda la familia de Ruiz Mateos, así que tenéis varias opciones: Si queréis una tarta más delgada, podéis hornearla en dos moldes en lugar de en uno; si, como yo, preferís la versión King Size, hornearlo en uno solo: queda muy gruesa y cremosa...a mí me encanta así.
Como véis la masa da para alimentar a toda la familia de Ruiz Mateos, así que tenéis varias opciones: Si queréis una tarta más delgada, podéis hornearla en dos moldes en lugar de en uno; si, como yo, preferís la versión King Size, hornearlo en uno solo: queda muy gruesa y cremosa...a mí me encanta así.
Cocinar al horno a 180º (yo utilizo la función ventilador) durante aproximadamente una hora. Lo del truquito del palillo a mí no me funciona en esta receta: la he hecho ya unas cuantas veces, y si espero a que el palillo salga seco (lo que supondría unos 20min más de horno) el resultado es una tarta demasiado compacta y seca. Si el palillo sale húmedo, cuando la tarta enfría por completo, nos queda una masa más cremosa y muy muy esponjosa. ¡Mirad qué gigantescaaaa!
Sacarla del horno y dejarla enfriar completamente dentro del molde y encima de una rejilla metálica.
Por últmo, para decorarla hay infinidad de opciones: aquí os presento dos, pero sólo se trata de dejarse llevar. La combinación de sabores del queso con las frutas es particularmente rica y he optado por hacer una presentación con una salsa de naranja amarga u otra opción más dulce, con un coulis de frambuesa. Para ambos casos, y dado que no tenía mucho tiempo, lo que he hecho ha sido calentar un poco la mermelada, colarla, añadirle unas cucharadas de agua y volver a calentar. Luego, esperamos a que se enfríe y la vertemos encima de la tarta o la colocamos de fondo en el plato. Voilà!!!!
