...Porque siempre hay un "Plan B" para cada ocasión...para alegrarnos el día a bocados y pequeños tragos...
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lunes, 30 de julio de 2012

Cata de Vinos de Adegas Valdavia

El pasado martes 3 de julio asistimos en La Viña de Xabi a la cata y presentación de la nueva imagen de Bodegas Valdavia. Ya había tenido ocasión de probar sus blancos anteriormente, pero ahora presenta una imagen renovada e innovadora que no dejará indiferente a nadie. A mí desde luego no, porque me ha parecido espectacular, atrevida y muy acertada...Hay que mirar hacia adelante y apostar por la innovación, que no creo que esté reñida con la tradición en absoluto. En este caso se conjugan con perfecta armonía un buen producto artesanal con una imagen actual y diferente a las demás.
 Valdavia es una pequeña explotación familiar situada en Cuñas, en pleno valle del río Avia, cuna de los mejores vinos de la D. O. Ribeiro. La historia de la bodega está muy vinculada al cercano Monasterio de San Clodio, a cuyo dominio perteneció en sus orígenes, hace más de 800 años. Dispone de algo más de 2 hectáreas de viñedo que rodean la bodega.
Durante la cata, Alberto nos presentó sus tres vinos, que degustamos en el siguiente orden:

CUÑAS DAVIA BLANCO: Coupage de 70% Treixadura, 20% Albariño, 8% Godello y 2% de Lado, con crianza sobre lías (Graduación 13º). Presenta un color amarillo pálido, con notas florales y herbáceas y también de frutas como la manzana. Es un vino sabroso, con persistencia y acidez justa. Es por tanto, un vino fresco y equilibrado; en esta ocasión, catamos el 2011, que en opinión de los asistentes todavía necesita un poco más de tiempo en botella, para que la Treixadura aparezca un poquito más y aporte sus aromas más maduros que matifiquen el Albariño.

CUÑAS DAVIA BARRICA: 80% Treixadura y 20% Albariño, con fermentación y crianza sobre lías durante 3 meses, en barricas de roble francés (Graduación 13,5º). Presenta un color amarillo más dorado que el anterior; en nariz es muy frutal, con notas de melocotón, manzana y también notas de vainilla y membrillo. La madera aparece muy bien integrada en el vino y en boca resulta amplio y potente, un vino complejo y elegante que nos gustó a todos.

CUÑAS DAVIA TINTO: Coupage de 40% Mencía, 30% Brancellao, 15% Caíño y 15% Sousón, con crianza de 6-8 meses en barricas de roble frnacés y 6 meses en botella. Fantástico vino que nos maravilló; es intenso, persistente, y muy equilibrado; te invita a beber más. De color rojo granate, en nariz es fresco y muy aromático: Predominan los frutos rojos, la frambuesa y la mora, aunque también aparecen los aromas a cacao y torrefactos derivados de su paso por barrica. En boca predomina la fruta sobre la madera, aportando mayor complejidad a este estupendo tino: notas de frutas maduras y confitadas, con un toque especiado.

El resultado, desde luego, fue una estupenda cata la de Alberto y su bodega Valdavia en la que destaca su trato amable,  su fantástico producto y la perfecta fusión de tradición y tecnología.

viernes, 22 de junio de 2012

Cata de vinos con Carmelo Rodero


El pasado 6 de junio tuvimos la suerte de contar en La Viña de Xabi con la presencia de Beatriz, la enóloga de la bodega Carmelo Rodero y también hija del viticultor y bodeguero. Situada en la localidad de Pedrosa de Duero (Burgos), cuatro generaciones se han hecho cargo de trabajar las viñas y elaborar sus vinos. Durante 14 años Carmelo Rodero se dedicó a cultivar las viñas y vender su producto a la mítica bodega Vega Sicilia. Fue en 1990 cuando inició su propia andadura, apostando por el futuro y la calidad de sus caldos y eso se nota ya desde el principio, ya que sus vinos han sido premiados en las ferias y catas más importantes a nivel nacional e internacional.
En esta ocasión Beatriz nos trajo 5 vinos fantásticos que nos presentó con todo lujo de detalles, desde su nacimiento en las viñas hasta su embotellado.

El primero que pudimos catar fue el Tinto Joven, que a mi, personalmente me encantó, a pesar de no ser muy "fan" de los tintos jóvenes...este me pareció espectacular. Elaborado con uva Tempranillo 100% presenta un color rojo cereza muy brillante y destaca sobre todo por su equilibrio y su riqueza de matices aromáticos en los que la fruta madura tiene una gran presencia.

El segundo fue el Carmelo Rodero 9 meses elaborado con Tempranillo 100%, en este caso sometido a una crianza de 9 meses en barricas de roble francés. En este caso, también destaca su color cereza brillante, y en los aromas ya distinguimos las vainillas y balsámicos propios del paso por barrica, pero sin camuflar los toques florales y de fruta roja...

Pasamos después al Crianza 2009, sometido a una crianza de 15 meses en barricas de roble francés. En este caso ya damos paso a  tonos rubí y los aromas, bien ensamblados, destacan en fruta madura y torrefacto. Un vino muy estructurado, largo, que me gustó especialmente.

Después del Crianza pasamos al Reserva 2007, envejecido 21 meses en barricas de roble francés y elaborado con 90% de Tempranillo y 10% de Cabernet Sauvignon que le aportan mayor y mejor longevidad a este vino. Un gran vino de intenso color rojo y ribetes teja, muy sutil y con aromas equilibrados entre los que destacan las especias: vainilla y canela y de nuevo los torrefactos.

Para terminar, Beatriz nos presentó Carmelo Rodero TSM, el vino de la bodega elaborado con el toque más personal, y que se está ganando lo elogios de la crítica nacional e internacional. En este caso se trata de un coupage de 75% Tempranillo, 10% Cabernet Sauvignon y 15% de Merlot, envejecido durante 18 meses en barricas de roble francés de menos de 2 años de antigüedad destaca su color picota y su complejidad de matices aromáticos, muy presente la fruta negra y toques minerales, torrefactor y balsámicos. En boca es sabroso y potente, pero a la vez elegante...la barrica no camufla la fruta. Personalmente, el mejor de la noche!.


Desde aquí quiero darle nuevamente las gracias a Beatriz, por ser una anfitriona fantástica, ¡tan amable y buena gente!

jueves, 7 de junio de 2012

Visita a la Bodega Pradio de Seoane

Bodega Pradio de Seoane, Ourense

El pasado sábado 26 de mayo, nuestro Grupo de Cata que tiene su "Cuartel General" en la Viña de Xabi, y en la que tenemos la gran suerte de compartir ratos agradables y buenos vinos,  tuvo la oportunidad de realizar su primera visita a una bodega. Y la elegida fue la bodega Pradio de Seoane, situada en la Ribeira Sacra ourensana, con una fotografía envidiable de las riberas del Miño. La visita coincidía en este caso con la Jornada de Puertas Abiertas en las Rutas de los Vinos de Galicia, que ofrecía la posibilidad de visitar bodegas de todas las D.O. de Galicia, así como de participar en otro tipo de actividades complementarias y comer por buen precio en los restaurantes y casas de turismo rural adscritos a esta Jornada.

Centrándonos en Pradio, comandada por Javier Seoane, querría salientar la fantástica ubicación de la bodega y sus viñas, de sus 10 hectáreas de terreno acariciadas por el río, de las que 5ha. se dedican a bodega y viñedo y otras 5 a complejo enoturístico en proyecto. 

Dado que se trata de una bodega perteneciente a la D.O. Ribeira Sacra, sus viñedos están dispuestos en bancales, desarrollando lo que muchos llaman "viticultura heroica". En este caso los bancales se han reestructurado, ensanchándolos para facilitar el trabajo, pero manteniendo la orografía y también las características minerales del suelo que los componen. La bodega dispone de 11.000 cepas de variedad Mencía (85%), y el restante 15% repartido entre las variedades autóctonas que afortunadamente los viticultores como Javier, entre otros,  intentan recuperar: Merenzao y Brancellao. Precisamente con estas dos últimas variedades, Pradio elaborará, antes de que acabe el año, tinto 100% Merenzao y tinto 100% Brancellao. También tiene previsto elaborar un dulce de Mencía, un rosado y alguna otra cosilla que puede salir realmente bien.
Variedad Mencía
Javier Seoane conversa con Xabi de La Viña de Xabi









En estos momentos la bodega elabora dos variedades, que tuvimos la ocasión de catar en la visita: Pradio de Seoane Mencía y Pradio de Seoane Barrica (almacenado 6 meses en barrica de roble francés). El primero destaca por su color violáceo y aroma a frutos rojos: resulta suave y agradable en boca. Pero la joya es sin duda el segundo: Tuvimos la suerte de probar el Barrica 2010 que no estará en tienda hasta octubre, pero estaba francamente delicioso. De color granate, intenso, la madera bien integrada y realmente fino, sutil, muy elegante.



 Javier también nos explicó el proyecto que tiene entre manos y que le mantendrá ocupado los próximos 15 años: Además de la casa de Turismo Rural que también posee la familia en los alrededores de la bodega, aprovechará las restantes 5ha. de terreno colindante a ella para rehabilitar las antiguas casas que albergarán un museo del vino y se emplearán para elaborar el vino como antaño y explicar al visitante su proceso de elaboración. También se construirán apartamentos y bungalows al servicio del también proyectado complejo dedicado a sauna, masajes, spa y enoterapia.


 También emplearán el terreno restante para criar razas autóctonas gallegas, como la vaca cachena, cerdo celta, etc. También se ampliará el restaurante anexo a la bodega para poder ofrecer cenas y comidas a los clientes que se alojen allí y tendrán a disposición una tienda con los productos de la bodega. Un proyecto muy ambicioso que se refleja en la pasión con la que el viticultor habla de todo lo que se ha hecho ya, y de lo que queda por hacer.

Finalizada la visita a Pradio, nos dirigimos al Restaurante O Remanso dos Patos, situado a pocos kilómetros de la bodega. Se trata de un Hotel familiar con restaurante, muy acogedor, comandado por el cocinero suizo Anthony y Natacha.

lunes, 23 de abril de 2012

Vinos ConSentidos


El martes 17 tuve la suerte de participar en otra de las catas que tienen lugar en La Viña de Xabi (Fernando III el Santo, Santiago de Compostela) con frecuencia y a las que asistimos un grupo ya bastante nutrido desde hace algún tiempo. En esta ocasión se trataba de una cata organizada por Casa Alongos, una empresa que cuenta con una gran cantidad de productos ecológicos y con denominación de origen. Está situada a escasos kilómetros de Santiago (Melide) y celebra este tipo de catas en varios lugares de los alrededores y también en Melide. Y como ya sabéis que somos lo que comemos (y bebemos), el motivo por el que nos reunimos, no fue otro que escuchar, ver, oler, sentir y degustar 3 fantásticos vinos gallegos, deleitarnos los oídos con el acompañamiento del grupo musical de jazz Chansóns de la Vie y alegrarnos el paladar con un surtido de buenas tapas para acabar la noche.

Conchi, de Casa Alongos, comenzó la cita hablando de lo que íbamos a poder catar a continuación y le cedió el protagonismo a Javier Monsalve, de Bodegas Eloi Lorenzo. Situada en el valle de San Vicente en Arnoia (Ourense), nace en el 2007 esta bodega que elabora un vino blanco de Ribeiro excepcional. El viticultor es  fiel a la filosofía de la intervención mínima, pero no por ello descuida la atención al viñedo. Sus uvas se cultivan  evitando el uso de herbicidas y pesticidas.

Las variedades que se cultivan para elaborar Eloi Lorenzo son treixadura, Lado, Loureiro y Torrontés. Cada variedad es vinificada por separado,con fermentación espontánea y crianza sobre lías durante 3 meses. Como reultado se nos presenta un vino con aromas muy frutales (melocotón, mango...)  con un fondo de frutos secos. En boca es muy armonioso y llama la atención por su delicada acidez, que permanece, algo bastante inusual en otros blancos de ribeiro.


Javier dejó paso a Roberto Regal, de Toalde, D.O. Ribeira Sacra, variedad 100% Mencía y  proveniente de la hectárea de viñedo propio que dispone la bodega en Mourelos, en el Ayuntamiento de O Saviñao (Lugo) donde, en la subzona de "Riberas do Miño" de la Ribeira Sacra, con un desnivel de hasta casi el 70% y suelos pizarrosos y graníticos, nacen las castigadas cepas que dan origen a estos preciados caldos. Las cepas "se someten a stress" al "no ser abonadas prácticamente", tal y como explica Roberto, partidario de realizar una agricultura ecológica y tradicional, "minimalista, con criterios de preservación del terreno,". Toalde se nos presenta como un vino muy vivo, con aromas primarios muy presentes, afrutado, muy mineral, con mucho carácter y rusticidad. En boca tiene frescura y gran persistencia y posgusto balsámico. Los aromas terciarios nos aportan ya más descanso, menos mineralidad...un vino para beber con calma, para poder apreciar todos sus matices. Me quedo con el discurso apasionado y sentido de Roberto, es un privilegio poder escuchar a viticultores que trabajan con tanta pasión y llevan la viña en sus venas...Su vino lleva su carácter, sin dudarlo.
Para terminar, pudimos escuchar a Joaquín Sánchez de la bodega Alán de Val, que nos traía esta pequeña joya: A Costiña; otra demostración más del buen hacer de los viticultores gallego y su empeño por conservar las castes autóctonas. Ya me había sorprendido su Escada, elaborado con Garnacha 100% de cepas centenarias que es realmente fantástico, pero aún no había tenido la ocasión de degustar A Costiña y por fin pude hacerlo. Este vino está elaborado con uva Brancelleao 100% (D.O. Valdeorras), variedad exclusiva de Galicia y el único que existe ahora mismo en el mecado, cultivado en terrenos con una pendiente del 30%. El Brancellao es una uva escasa, de bajo rendimiento y que la filoxera casi extingue hace ya más de siglo y medio. El que catamos esa noche había pasado 12 meses por barricas de roble francés y su producción, dada la exclusividad de la uva es, como se puede deducir es muy escasa. Se me acaban los calificativos para describir este vino de gran cuerpo,  color rojo intenso. De aromas dulces, a mermelada de frutos rojos, con recuerdos florales de violeta y almendra. En boca es un vino amplio, de correcta acidez,  madera bien integrada, redondo, permanece y te hace disfrutarlo; simplemente genial. A Costiña, es un vino con personalidad, sin duda de guarda, ya que evolucionará bien en los próximos años.
 Al finalizar la exposición, pudimos dar buena cuenta de las tapas que nos tenían preparadas y de la música del grupo Chansóns de la Vie, que fue amenizando la cata y el "afterdinner", al tiempo que charlábamos con Conchi, Xabi y los viticultores, para así afirmar, una vez más, que en los vinos se emplean los cinco sentidos, para elaborarlos y también para degustarlos y poder apreciarlos.

martes, 17 de abril de 2012

Generosidad se escribe con A




Más concretamente con la A de Alfredo Maestro y sus vinos, que tuvimos el placer de catar el pasado sábado 14 de este mes unas 60 personas pertenecientes al mundo del vino: bloggers, restauradores, distribuidores, vinotecas, viniviticultores, representantes como Toneleria Duero, el director de El Aula del Vino, y también aficionados y amigos de Alfredo.
La presentación tuvo lugar en la nueva bodega de Alfredo ubicada en una finca de campo cerca de Navalcarnero y que pertenece a un amigo y colaborador suyo que la ha construido fiel a las directrices y necesidades de Alfredo. Además de una sala de catas bastante amplia y que tiene un laboratorio de análisis anexo, cuenta con otra sala de depósitos que conduce a la bodega subterránea donde guarda sus vinos embotellados.


Podría extenderme eternamente en las descripiciones tanto de la bodega y las viñas como de sus vinos, pero eso es algo que prefiero dejarle a las personas realmente entendidas...Yo soy una mera aficionada, que cada vez aprende un poquito más, amante del vino, que lleva muy poco en esto, pero que desde su escasa pisada en el mundo vitivinícola puede afirmar, sin temor a equivocarse, que sabe distinguir cuándo está delante de un gran vino o no. Sobre decir qué opino de los vinos de Alfredo. Mis palabras no pueden ser más que de admiración a su trabajo y buen hacer; llevado a cabo durante estos años en sus fincas, repartidas por distintas zonas de los alrededores de Peñafiel (Valladolid) o Madrid. En el cuidado de sus viñas se practica la viticultua natural y lógica, sin productos químicos,  y por lo tanto sus vinos evolucionan de forma natural y armoniosa, con total respeto a su entorno y expresando las peculiaridades del terreno y la añada. Sí, generosidad se escribe con A, y también con A se escribe Pasión, Entrega y Dedicación.
Es por eso por lo que todavía hoy no deja de sorprenderme el hecho de encontrarme con casi 20 vinos distintos elaborados por una misma bodega, por las mismas manos...y sin embargo, cada uno de ellos nos ofrece algo totalmente diferente...esa generosidad de la tierra y de la viña se transmite a la botella y se refleja en la copa y en el paladar gracias a Alfredo; a su pasión y entrega y a sus grandes dosis de trabajo y esfuerzo para cultivar y cuidar de sus viñas. Toda esa generosidad aporta carácter a sus vinos y eso quedó demostrado en la cata vertical de este sábado 14. 
En ella pudimos catar cada una de sus marcas, algunas de las cuales yo ya había tenido la suerte de probar en el Viñerón 2.0 del que ya hablé anteriormente.

Destaco el 46 cepas dentro de los vinos sin crianza, vino que ya me había encantado en el Viñerón. Elaborado con uva Merlot 100%, sin crianza pero con 14º bien integrados, cultivado en una parcela a orillas del río Duero. Particularmente me encanta la merlot, así que este vino es fantástico...es una debilidad...
 
De sus otras marcas que ya conocía también catamos Viña Almate 2009 (con 11 meses de crianza en barricas de roble francés) y sus hermanos Viña Almate 2010 (9 meses de crianza) y 2011 (4 meses de crianza). Todos ellos de variedad 100% Tempranillo, aunque diferentes parcelas, a diferentes altitudes que una vez más aportan matices diferentes a sus vinos. 

Lo mismo sucede con sus otras dos marcas ya conocidas para mí, La Guindalera 2009 y 2010 y La Olmera 2009 y 2010. Ambas marcas están elaboradas con la variedad Tinto Fino 100% en Bocos de Duero (Valladolid), ambos pasan 12 meses de crianza en baricas de roble francés...y sin embargo...cuán distintos matices y sensaciones. Son completamente diferentes...Me quedo con La Olmera 2009, simplemente fantástico, y también La Guindalera del mismo año. 


Otra maravilla que me encontré fue Castrillo de Duero 2009 y 2010, también variedad Tempranillo 100%, cultivado en Valtiendas (Segovia) a casi 1000m de altura.  Destaco sin dudarlo el 2009, que ha pasado 16 meses en barrica de roble francés, a diferencia de su hermano pequeño, con 12 meses, al que sin embargo se le notaba más la madera que al primero, mucho más redondo. Está claaro, que a estos vinos le sientan bien los años! quién pudiera decir lo mismo...

De las novedades para mi, también catamos  La Viñuela 2009 y 2010. Elaborado con  50% Tinto Fino y 50% Garnacha  en Titulcia-Chinchón (Madrid) con cepas de más de 70 años. Ambos han pasado también 12 meses en barrica de roble francés y son buenos vinos de guarda, como los anteriores, ya que evolucionan perfectamente 2-5 años.

Otro vino que me sorprendió gratamente fue Viña Almate Garnacha, elaborada con 100% uva Garnacha en Peñafiel (Valladolid). También lleva crianza de 12 meses en barrica de roble francés. Sorprendentemente me llamó mucho más la atención el 2011 (4 meses en barrica) que el 2010; mucho más jugoso en boca. Buen vino de guarda sin duda.

Y para finalizar, Alfredo nos sorprendió con su apuesta por otras variedades y que encantaron a los allí presentes:

Lovamor: elaborado con uva albillo 100%, que para mí resultó sorprendente por lo distinto...ya que por mis latitudes nos es una uva completamente ajena y distinta a las blancas típicas de Galicia. Elaborado con variedades centenarias, de varias parcelas, destaca por sus matices y por la cantidad de maridajes distintos que se me ocurren. magnífico juego de palabras Loveamor...y magnífica ilustración.
Amanda: Rosado de Lágrima elaborado con Garnacha Tintorera 100%, sin crianza, y sobre el que mis compañeros de mesa apuntaron que le vendría genial un poco de burbuja (Alfredo, ya sabes). También fantástico y con aromas lácteos, a yogur de fresa, cítricos de pomelo...

Para finalizar pudimos catar un nuevo "proyecto" para mi también sorprentedente y elaborado con uva garnacha sobremadurada y que se llamará La Cosa (bonito nombre) y que a mi me recordaba a algo intermedio entre un moscatel y un porto, pero que me encantó...Sus matices fnales me recordaban a una salsa de chocolate con Brandy...

¿Y por qué me he extendido tanto en las propuestas dulces? Pues porque la que aquí os escribe tuve la grandísma suerte de ser invitada a este evento y encargarse del "maridaje" dulce  aportando alguna de sus elaboraciones, que podeis ver más abajo.

Y ahora sí que va a ser cierto, que me salto las normas de ortografía y reafirmo que generosidad se escribe con A de Alfredo...Muchas gracias de corazón!