...Porque siempre hay un "Plan B" para cada ocasión...para alegrarnos el día a bocados y pequeños tragos...

viernes, 5 de diciembre de 2014

Martín Códax: Tradición, Cultura, Vino y #Showcookingsdecodax con Yayo Daporta


El pasado domingo 30 me apeteció pasarlo de forma completamente diferente, nada de levantarse tarde y remolonear hasta la hora de comer.... ¿Y cómo? Pues acercándome a la Bodega Martín Códax en Cambados, al último de los tres showcookings (#showcookingsdecodax) que la bodega ofrecía durante el mes de noviembre. Las catas de vino con degustaciones de platos hechos por cocineros de vanguardia se han convertido en una tendencia puntera en este tipo de eventos y es una forma magnífica de dar a conocer un vino y darnos ideas para su maridaje.

El evento daba comienzo a eso de las 12:00 con una visita guiada por la bodega. Desde aquí mis felicitaciones a María, por hacer un recorrido tan ameno e instructivo. Desde el principio la interacción con todos nosotros fue total; haciendo que tanto profanos como entendidos se sintieran perfectamente integrados y a gusto. Sus definiciones de lo que supone D.O. Rías Baixas para Martín Códax, no dejan indiferente, tanto por ciertas como por emotivas: Rías Baixas es, sobre todo Terreno y Clima, algo único e irrepetible; Rías Baixas es también y por supuesto uva Albariño. También parte de ese desorden geográfico tan característico de nuestra tierra forma parte y define a la D.O: Terreno forestal y agrícola mezclados, cultivos de todo tipo haciendo vecindad con emparrados de viñas... Eso es Galicia, y eso es, eminentemente Rías Baixas en la Subzona de O Salnés.
 Como sabéis, y si no ya lo sabéis ahora, la D.O. Rías Baixas se divide en 5 Subzonas: Ribeira do Ulla, Val do Salnés, Condado do Tea, O Rosal, y la más reciente, Soutomaior. De las 5 zonas, el Salnés, sin duda es la que aporta más "atlanticidad" y salinidad a sus vinos. Y eso se debe a que aquí podemos tener viñas a escasos metros del mar; imaginaos lo que eso puede aportar a sus vinos: Frescura, la antes mencionada salinidad, acidez, aromas herbales como eucaliptos, etc. Es también esta una zona caracterizada por suelos graníticos, arenosos, donde la retención hídrica es baja, por eso la lluvia no afecta de manera tan negativa a estas viñas como en otras latitudes. Las vides se colocan, sobre todo, en emparrados, lo que permite alejar el fruto de la humedad del suelo, a la vez que le asegura una mejor captación del sol y, por lo tanto, óptima maduración.

María, en un momento de la explicación
Tras esta descripción de la zona de O Salnés, María nos habla de la historia de la bodega, y de todo lo que Martín Códax ha supuesto para la D.O. y viceversa: La bodega se creó en 1986, un año antes que la D.O. Rías Baixas; 50 valientes y visionarios bodegueros, decidieron apostar por la elaboración de un vino único que sirviera para posicionar tanto la zona, como a los bodegueros de la zona. De los 50 a los 270 socios de hoy día, han pasado muchas cosas, mucho trabajo, sobre todo, para mantener el compromiso con la tierra y la gente del Salnés, la ilusión, la cultura y el posicionamiento de Martín Códax como un destacado exponente de los vinos gallegos dentro y fuera de nuestras fronteras.


 María nos fue llevando por las diferentes zonas de la bodega; desde la sala de catas, donde se pueden poner a punto los sentidos para los vinos que nos esperaban más tarde; vista, olfato, gusto..., pasando por las zonas de elaboración, con los depósitos de inox y desde la que se puede observar la sala de depósitos primitiva de la bodega, antes de las ampliaciones y consiguiente modernización.

 Tal vez la zona más bonita para mi, y donde María nos explicó los detalles más emotivos de Martín Códax, sea la zona de bodega, la sala de las barricas.


Allí María nos enseñó la copia del Pergamino Vindel: el único manuscrito que guarda el secreto de la letra y música originales de las cantigas del trovador Martín Códax. De ahí nace el nombre de la bodega, y os invito a que leais las contraetiquetas de sus vinos donde vereis pedacitos de la historia de Galicia de manos de este trovador, un gran homenaje de la bodega a nuestra cultura, al vino, que ya aparece mencionado en estas cantigas. Para culminar el homenaje, el corcho de sus vinos aparece pincelado de notas musicales de las cantigas.
Y después de esta magnífica charla, tocaba la "fiesta"! Directos a la sala donde tendría lugar el Showcooking de Yayo Daporta: 5 vinos, 5 platos, una experiencia para los sentidos.
Yayo Daporta, María y Katia Álvarez en un momento del showcooking

Aquí el protagonismo, además de los vinos y los platos, lo tomaron Katia, la enóloga de la bodega, explicando cada unos de los vinos y aportando notas de cata, y Yayo, que nos fue relatando la elaboración de los platos elegidos para cada uno de los maridajes. También Juan A. Vázquez, el director de Martín Códax amenizó la jornada con una interesante charla.


El primero en salir a escena: Albariño Martín Codax 2013, maridado con una Mousse de Coliflor, reducción de vino tinto, berberechos y aceite de albahaca. Un vino con patentes notas cítricas y también florales; fresco, con acidez marcada, combina bien con un producto tan marino como el berberecho, que aparece perfectamente integrado con un producto que a priori pensaríamos que no; la coliflor. Ayuda la suavidad de la crema combinada con el aceite de albahaca y los crujientes de aceituna negra. La untuosidad del plato combina a la perfección con el berberecho y con la salinidad del vino.



El segundo fue una de mis debilidades: Albariño Martín Códax Lías 2011, maridado con Mejillones en tempura, crujiente de arroz y algas y aire de mejillón. Este vino realiza una crianza sobre lías durante 10 meses, lo que le confiere una untuosidad y redondez únicas y lo convierte en un excelente vino de guarda. Tras darle un tiempo en copa, adquiere aromas muy marcados de frutas más maduras y en boca es amplio, redondo, conserva su acidez. Un vino tan marcado marida a la perfección con el potente sabor del mejillón de la Ría, excelente protagonista de este plato.


El tercero, Albariño Organistrum 2012, maridado con Sardina ligeramente asada empanada. Organistrum pasa cuatro meses en barricas de roble francés. Luego descansa 8 meses en depósitos de acero. El nombre de este vino rinde homenaje el instrumento medieval del mismo nombre. En nariz es complejo, con notas de fruta y herbales, donde el paso de la madera apenas se percibe, con toques ahumados muy sutiles. En boca es tremendamente elegante, se aprecian los matices que la madera aporta a este albariño, pero sin enturbiar la acidez y la presencia frutal. Es más que evidente que este vino combina a la perfección con esta "deconstrucción" de una empanada que nos presenta Yayo. El toque ahumado de la sardina es el ensamblaje perfecto para Organistrum, acompañada por las migas de masa hecha con maíz.


Cuarto, y en primicia, Albariño Martín Códax Vindel 2012, homenaje de la bodega al centenario del descubrimiento del Pergamino Vindel. Se trata de la búsqueda de un vino diferente, extraído de parcelas de bajo renidmiento y donde las uvas adquieren un color rosado muy particular. Es un vino que me sorprendió, le daría un poco más de tiempo en botella para catarlo correctamente, pero aún así está lleno de matices. Es un vino de color amarillo intenso, con notas muy complejas en nariz, que todavía no acaban de mostrarse en su totalidad, se aprecia la manzana y toques herbáceos. En boca es patente la salinidad de esta zona y la complejidad de matices, de nuevo un vino muy amplio en boca. En esta ocasión el maridaje se realizó con Cocochas de merluza al pil pil con guisantes tiernos estofados con tocino ibérico. Excelente elección de Yayo, un plato con multitud de matices, al igual que este vino; la suavidad y untuosidad de la cococha y el pil pil, el toque "verde" de los guisantes y el punto salado del tocino.


Y como broche final Albariño Martín Códax Gallaecia 2011, maridado con Vieira a la Gallega Versión 2014. Este vino especial es fruto de la vinificación de uvas sobremaduradas con una alto porcentaje de botrytis noble. De color dorado, en nariz se presenta muy aromático, con presencia de frutas pasificadas tipo orejones, también toques melosos y de naranja. La nariz no debe confundirnos con lo que vamos a encontrarnos en boca: aunque el paso es dulce, su marcada acidez hace de este vino un trago espectacular que combina a la perfección con un plato en el que la personalidad de la vieira destaca de manera soberbia.
En primer plano Esther Daporta, hermana de Yayo, sumiller y Jefa de Sala del restaurante dando las notas de cata de Gallaecia 2011

Grandes vinos, tradición, historia, cultura y apuesta por la calidad; saber rodearse de lo mejor y de los mejores y ofrecernos la posibilidad de disfrutar de este Show And Cooking para reforzar la amplia versatlidad de los blancos gallegos no merecen más que mi sincera ENHORABUENA.





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