...Porque siempre hay un "Plan B" para cada ocasión...para alegrarnos el día a bocados y pequeños tragos...

jueves, 18 de octubre de 2012

Coq Au Vin

Coq Au Vin


Whole kitchen en su Propuesta Salada para el mes de octubre nos invita a preparar un clásico francés "Coq au Vin".

El Coq au Vin es de origen francés y en su elaboración tradicionalmente se usaba el gallo u oca, llegando a tardar hasta un día y medio en su elaboración mientras lo marinaban y lo cocinaban. En la actualidad los son mucho más cortos y en tan sólo 1 hora podemos obtener un rico guiso.

La versión más conocida es la de Borgoña, la cual usa el famoso vino tinto de la región, aunque hay otras muchas regiones donde el vino que se utiliza es el blanco como Alsacia, Franco Condado, Riesling o Vine Jaune entre muchas.

En el siglo XX este plato era marinado porque muchas de las familias de las áreas rurales de Francia tenían además de gallinas por sus huevos y carne, un gallo para la reproducción, y cuando éste se hacia mayor para seguir cumpliendo con sus funciones, lo cocinaban y como la carne de gallo viejo es dura y fibrosa, recurrían a esta manera de preparación, ya que el vino ayudaba a suavizarla y hacerla más comestible. Por eso en aquellos tiempos esta receta era consideraba comida de campo o de gente humilde, porque los más acomodados siempre podían acceder a una carne mejor.

Actualmente el plato debería llamarse "Poule au Vin" porque ya casi nadie usa un gallo sino un pollo para prepararlo pero aun así ha conservado su nombre.

Hay varias leyendas en torno a este plato, una de ellas cuenta que Napoleón en uno de sus muchos viajes paró en una posada y que el cocinero debido a la escasez que había por la guerra, solo tenía un gallo viejo y un vino barato para cocinarle algo. Desesperado, el posadero puso a cocinar el gallo en el vino con todos los vegetales que encontró. Para sorpresa de todos, resultó delicioso. Tan exitoso fue que se convirtió en un plato tradicional de la cocina francesa. Esta leyenda está casi descartada, porque se se han encontrado escritos de la receta mucho antes de la era napoleónica.

Lo que sí es cierto es que la receta tiene más de 400 años, y se hizo muy popular a principios de los 1900 cuando se empezó a utilizar la carne de pollo sustituyendo a la del gallo y vinos de mejor calidad en vez del barato que transformó la receta de un plato originado en la escasez y la necesidad de no desperdiciar comida  en un plato de fina cocina francesa.

Una de la premisas actuales para su elaboración es que se cocina con un vino de calidad, ya que este es el que le dará el toque de distinción a este exquisito plato. 

Ingredientes: (para 6-8 personas)

  •  500 gr de cebollas pequeñas o chalotas
  • 2 cebollas
  • 2 ramas de apio
  • 2 zanahorias 
  • 6 lonchas de bacon (o un trozo cortado en taquitos)
  • 3 cucharadas de aceite de oliva suave
  • 2 dientes de ajo
  • 50gr de harina + una cucharada más
  • 6 muslos de pollo y 6 contramuslos
  • 5 cucharadas de mantequilla
  • 400ml de vino tinto de calidad (yo, en honor a mi tierra, he puesto un Mencía: Régoa, fantástico para este plato.)
  • 500ml de caldo de pollo
  • 300gr de champiñones
  • Sal y pimienta
Elaboración:

Poner agua a hervir en un cazo y colocar las chalotas en él. Mantenerlas unos 5 minutos. Escurrir y dejar enfriar bien. Limpiarlas y pelarlas. Reservar.

Picar o laminar las cebollas y cortar el apio en rodajas finas. Cortar las zanahorias en rodajas gruesas y el bacon en trozos pequeños. Calentar una o dos cucharadas de aceite a fuego medio en una cazuela baja y ancha. Añadir los ingredientes anteriores.
Rehogar durante unos 10 minutos hasta que estén tiernos. Subir el fuego y dorar otros 8-10 minutos sin dejar de remover. Picar el diente de ajo y añadirlo. Rehogar durante 1 minuto más. Pasar todo a un bol y reservar.

Mezclar 50gr de harina con un poco de sal y pimienta en una bolsa de plástico con autocierre. Introducir el pollo, cerrar, agitar para que se impregne bien.

Agregar al gusto una cucharada de mantequilla y el aceite restante. Sofreír una tercera parte del pollo durante 8-10 minutos, hasta que se dore bien (dar la vuelta a mitad del tiempo). El pollo debe tener suficiente espacio para dorarse; de lo contrario se cocería, por eso es importante freírlo en varias tandas. Cuando se haya dorado la primera tanda, retirar el exceso de grasa y echar un chorrito de agua para desglasar la cazuela. Añadir esta salsa al bol reservado. Dorar el resto del pollo en tandas.

Una vez dorado el pollo y retirado de la cazuela, verter el vino y dejar que hierva 5 minutos o hasta que se haya reducido una cuarta parte. Volver a introducir el pollo, las verduras y los jugos de cocción en la cazuela y verter el caldo (no importa que no cubra todo el pollo). Tapar parcialmente y mantener a fuego lento durante aporximadamente 50 minutos.


Cuando el pollo esté tierno, retirarlo junto con las verduras y colar y reservar. mezclar una cucharada de harina y una de mantequilla hasta obtener un pasta fina, incorporarla a la salsa y dejarla a fuego lento, sin dejar de remover, unos 5 minutos, hasta que esté brillante y algo espesa.

Para finalizar, freir los champiñones cortados en láminas o trocitos en una sartén con la mnatequilla restante. Sofreir 2-3 minutos, salpimentar y añadir a la cazuela del pollo, junto con el resto de los ingredientes que habíamos reservado en el bol. ¡¡¡Ya está listo para servir y realmente delicioso!!!!! El sabor de la salsa es realmente maravilloso y la carne del pollo tan blandita la hace todavía más sabrosa!


miércoles, 10 de octubre de 2012

Cake de Leche Condensada a la Vainilla

Cake de Leche Condensada a la Vainilla

Receta tan fácil como sabrosa....y apta para megagolosos y fans de comerse la leche condensada a cucharadas como yo... A veces prefiero no tenerla en casa para no sucumbir a la tentación! En este caso decidí usarla para probar esta receta del blog El rincón de los Postres y el resultado ha sido más que satisfactorio...El bizcocho es tan esponjoso y jugoso que es imposible no pecar a todas horas!!

Pues sin más preámbulos, conozcamos los sencillos ingredientes de este cake:

Ingredientes:
  • 120gr de harina
  • 50gr de mantequilla
  • 4 huevos
  • 1 sobre de levadura
  • Un par de gotas de esencia de vainilla
  • 375gr de leche condensada (el bote pequeño)
  • Yo le añadí a la receta original una cucharadita de bicarbonato sódico
Elaboración:

Precalentamos el horno a 180º (o 170º con el ventilador).

Derretimos la mantequilla en el microondas y la ponemos en un bol grande junto con los huevos, la leche condensada y la mantequilla. Batimos con la batidora de varillas hasta que quede una mezcla espumosa (unos 4 minutos).

Cuando tengamos la mezcla lo suficiente espumosa, añadimos la harina tamizada con la levadura y el bicarbonato y la esencia de vainilla. Batimos durante unos minutos para que la mezcla esté más aireada y el cake quede más esponjoso (otros 3 ó 4 minutos).

Engrasamos y enharinamos el molde de la forma deseada y vertemos la mezcla. Horneamos durante unos 45 minutos (un poco menos si usamos la función con ventilador). Lo mejor es comprobar con un palillo. De todos modos, es normal que la parte central quede un poco húmeda. No pasa nada; el bizcocho está hecho y delicioso!. Dejar enfriar unos 10 minutos en el molde y luego pasar a una rejilla para que se enfríe por completo.

Decorar con azúcar glas o acompañar con una crema de limón o crema inglesa...Estará estupendo!

martes, 2 de octubre de 2012

Pastel de Queso Japonés

Pastel de Queso Japonés
Sí: otra de mis obsesiones son las tartas de queso...últimamente les he cogido gustillo! Siempre me han gustado las tartas de queso cremosas, hechas con queso crema y que no necesitaban horno para su elaboración; de hecho la tarta de queso horneada no entraba dentro de mis preferidas. Pero poco a poco he ido descubriendo recetas de queso horneadas que están realmente estupendas y que merece la pena hacer y por supuesto degustar! A las ya publicadas en mi blog, se une este pastel de queso japonés que ya hace tiempo que quería hacer. La receta la vi en el fantástico blog Uno de Dos y tan sólo modifiqué la forma de hornearlo y presentarlo. Los ingredientes son fáciles de encontrar y los solemos tener en nuestras neveras casi siempre, y es una tarta que se puede hacer en cualquier momento cuando no sepamos muy bien qué hacer para una comida familiar, por ejemplo.
Este pastel de queso japonés resulta delicioso de la nevera, donde se acentúa su esponjosidad y su toque cítrico que lo hace único, aunque también está rico a temperatura ambiente. Desgraciadamente no he conseguido quesos japoneses para poder elaborar la receta original, pero cualquier queso cremoso nos puede valer. Este pastel de queso se diferencia de los demás en que se las yemas se emulsionan por separado con harina de maíz refinada, a la que luego se le añaden el resto de los ingredientes y las claras montadas en último lugar; esto es lo que le confiere Vamos allá con la receta:

Ingredientes:
  • 450gr de queso cremoso (250gr de mascarpone + 200gr de Philadelphia; y digo Philadelphia, porque con otros quesos crema el sabor, personalmente, no me agrada tanto).
  • 100ml de leche entera.
  • 55gr de mantequilla (algo más para engrasar el molde, si usáis uno que lo necesite).
  • 6 huevos medianos.
  • 150gr de azúcar blanquilla
  • 60gr de harina de repostería
  • 20gr de maizena
  • 1/2 cucharadita de cremor tártaro o, si no tenéis, un chorrito de zumo de limón o de vinagre blanco.
  • 1 cucharadita de esencia de limón.
  • La ralladura de un limón grande.
  • 1 pizca de sal.
Elaboración:

Ponemos a fuego suave en un cazo los quesos , la mantequilla, la leche y el azúcar. Removemos y calentamos hasta que tengamos una mezcla homogénea. Dejar enfriar.
Separar las claras de las yemas y añadir estas últimas a la mezcla anterior, junto con la esencia de limón, la ralladura y la harina y la maizena tamizadas. Batir hasta integrar. Reservar la mezcla.
Montar las claras a punto de nieve junto al cremor tártaro (o sustituto) y la pizca de sal. Añadirlas a la mezcla reservada con movimientos suaves y envolventes, con cuidado de que la mezcla no baje mucho.
Precalentar el horno a 160º (calor arriba y abajo, sin ventilador).
Colocar la mezlca en un molde de silicona (redondo o de plumcake) y hornear durante 1 hora aproximadamente, hasta que al insertar un palillo en el centro del pastel, salga limpio. Dejar el pastel enfriar dentro del horno con la puerta entreabierta. Luego desmoldarlo y espolvorear con azúcar glas justo antes de servirlo. Meter en la nevera para acentuar su sabor y textura. Podemos acompañarlos, si se quiere, con un coulis de frutos rojos o alguna mermelada casera. Está delicioso!!!

NOTA: En la receta de Uno de Dos, el horneado es diferente; Se forra un molde de plumcake con papel de aluminio y lo engrasamos con un poco de mantequilla. Precalentamos a 150º y colocamos el molde dentro de otro refractario al baño María durante 1 hora y 15min. Luego se procede igual que en la elaboración anterior.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Cake al Rocío de Limón

Cake al Rocío de Limón

 Tal vez le encuentre otro nombre mejor, pero la verdad es que eso es lo que me sugiere este fantástico bizcocho de las chicas de Primrose Bakery, que ellas bautizaron como Lemon Drizzle Loaf Cake. La palabra drizzle hace referencia, precisamente, a la lluvia fina, al rocío y, por extensión, a empapar o "rociar" un alimento con algo líquido. Y el resultado final recuerda mucho a la capa de agua fina y brillante que recubre campos y flores en las mañanas frías, incluso recuerda a la escarcha de los días fríos de invierno, de ahí que haya decidido darle ese nombre. Loaf Cake hace referencia a los bizcochos horneados en los moldes tipo "plumcake", que permiten cortarlo en lonchas para servir.
Y centrándonos en el bizcocho en sí, ¿qué os puedo decir? Que su sabor es increíble...su aroma indescriptible...y resulta ideal tanto en invierno como ahora en verano por la frescura que le aportan los sabores cítricos.  Tan sólo os digo que es una receta OBLIGADA! Tenéis que hacerla! no hay otro modo de saber lo riquísimo que está. Vamos allá:

Ingredientes: 
  • 155gr de harina para repostería (con levadura incorporada), tamizada.
  • 1 cucharadita de levadura en polvo.
  • 155gr de azúcar caster (preferiblemente dorado) Como yo no tenía, hice el consabido truco casero: pasar por el molinillo la misma cantidad de azúcar blanquilla hasta convertirlo casi en "azúcar glas".
  • 20gr de harina de maíz.
  • 155gr de mantequilla sin sal a punto de pomada. (y algo más para engrasar el molde)
  • 3 huevos L.
  • La ralladura y el zumo de un limón.
Para el "Rocío de Limón":
  • 160gr de azúcar granulado.
  • El zumo de 2 limones (si son pequeños; uno si es grande).
Elaboración:

Precalentar el horno a 180º. Engrasar un molde tipo Plumcake y forrarlo con papel de horno.
Tamizar la harina, la levadura en polvo, el azúcar y la harina de maíz y colocarla en un bol. Si tenéis un procesador de alimentos, mezclar un poco estos ingredientes durante unso segundos, haste que esté todo integrado. Como yo no tengo procesador de alimentos, simplemente utilicé los accesorios en forma de espiral de la batidora y lo mezclé un poco. Añadir después la mantequilla, los huevos y la ralladura y el zumo de limón y lo mezclamos un poco más (10 segundos en el procesador de alimentos o un poquito más con la batidora de varillas).
Verter la mezcla en el molde y nivelar la superficie con una espátula. Cocinar en el centro del horno durante 35-40 minutos, hasta que la superficie se vea dorada y al insertar una aguja o palillo en el centro éste salga limpio. Dejar enfriar el bizcocho en su molde.
Para hacer el "Rocío de Limón", mezclar el azúcar con el zumo de limón y agitar hasta que quede integrado. Pinchar el bizcocho con un tenedor a lo largo de su superficie y verter el "rocío". Dejar secar antes de quitar el bizcocho del molde.
Desmoldar y servir en porciones, solo o acompañado de alguna salsa de frutas o de chocolate. ¡Está delicioso! Se conserva a temperatura ambiente bien tapado durante 4-5 días perfectamente.
NOTA: Para que el rocío quede con una capa blanca simulando escarcha hay que controlar la cantidad de zumo, porque si los limones son muy grandes y ponéis el zumo de dos, os pasará como a mí, que la superficie no me quedó apenas blanca. Es mejor empezar con un limón (ó 1 y 1/2) y luego ir añadiendo más si es necesario.

martes, 31 de julio de 2012

Galletes de queso de cabra y melocotón al aroma de romero

Galletes de queso de cabra y melocotón al aroma de romero
Ahora que el solcito llama a nuestra puerta,  que los días son grandes y los árboles están plagados de frutas para todos los gustos, es hora de sacarle provecho a todo lo que nos ofrece la estación veraniega. Aunque, la verdad es que esta receta es sabrosa en cualquier estación del año, ya que se puede comer caliente o fría y tiene un gran poder saciante. La receta la vi ya hace tiempo publicada por Miriam, de El invitado de invierno, en el blog de Pepekitchen. La he seguido tal cual, porque me parece fantástica; la única modificación que he hecho fue cambiar las flores de lavanda, que yo no tenía en aquel entonces, por romero y también a la hora de elaborar la pasta quebrada. Yo la hago siguiendo la receta del libro de Técnicas Culinarias de Le Cordon Bleu, que ya expliqué en otra receta anterior. Podéis verla pinchando aquí. El resultado de la receta final es un bocado súper sabroso y una excelente combinación de dulce-salado. Vamos allá:

Ingredientes:
  • 1 melocotón grande
  • 4 rodajas de queso de cabra de rulo
  • 400g aprox de pasta quebrada
  • 2 cucharaditas de miel
  • Unas hojas de romero (en la receta original se usan flores de lavanda; yo no tenía, por eso las cambié por romero)
Elaboración:
Colocar las rodajas de queso de cabra en el congelador un rato, para evitar que se cuezan demasiado en el horno y se desparramen antes de que el resto de ingredientes se cocine.
Mientras tanto, podemos ir preparando la pasta quebrada, tal y como se indica en la receta que decidáis seguir. La dejamos reposar en la nevera un mínimo de 30 minutos.
Una vez pasado ese tiempo, tomamos porciones de la masa del tamaño de una mandarina y la estiramos con el rodillo; no debemos estirarla después con las manos, o encogerá al hornearla. Ahora podemos preparar la masa estilo "rústico"; es decir, sin usar ningún molde, como ha hecho Miriam, o utilizar un molde de tartaleta, de tamaño aproximado a las rodajas de queso como he hecho yo. Coloqué la masa en el molde (es conveniente tener los moldes en la nevera; yo no lo hice y se me encogió un poquito la masa), y con ayuda de una pequeña porción de masa sobrante, presionamos la masa para que se adhiera bien al molde. Se hornea a ciegas (esto es, sin ningún relleno) durante unos 10 minutos a 180º; pinchamos con un tenedor suavemente la base, para evitar que suba (también podemos poner unas legumbres en el interior). Reservar.
Mientras, aromatizamos la miel con el romero. Para ello calentamos en un bol en el microondas la miel con unas hojas de romero. Dejar enfriar para que infusione.
Cortamos gajos finitos de melocotón y los colocamos encima de las rodajas de queso. Colocamos las rodajas encima de las tartaletas de pasta quebrada, pincelamos el melocotón y el lateral del queso con la miel y horneamos a 180º durante unos 15-20 min.



lunes, 30 de julio de 2012

Cata de Vinos de Adegas Valdavia

El pasado martes 3 de julio asistimos en La Viña de Xabi a la cata y presentación de la nueva imagen de Bodegas Valdavia. Ya había tenido ocasión de probar sus blancos anteriormente, pero ahora presenta una imagen renovada e innovadora que no dejará indiferente a nadie. A mí desde luego no, porque me ha parecido espectacular, atrevida y muy acertada...Hay que mirar hacia adelante y apostar por la innovación, que no creo que esté reñida con la tradición en absoluto. En este caso se conjugan con perfecta armonía un buen producto artesanal con una imagen actual y diferente a las demás.
 Valdavia es una pequeña explotación familiar situada en Cuñas, en pleno valle del río Avia, cuna de los mejores vinos de la D. O. Ribeiro. La historia de la bodega está muy vinculada al cercano Monasterio de San Clodio, a cuyo dominio perteneció en sus orígenes, hace más de 800 años. Dispone de algo más de 2 hectáreas de viñedo que rodean la bodega.
Durante la cata, Alberto nos presentó sus tres vinos, que degustamos en el siguiente orden:

CUÑAS DAVIA BLANCO: Coupage de 70% Treixadura, 20% Albariño, 8% Godello y 2% de Lado, con crianza sobre lías (Graduación 13º). Presenta un color amarillo pálido, con notas florales y herbáceas y también de frutas como la manzana. Es un vino sabroso, con persistencia y acidez justa. Es por tanto, un vino fresco y equilibrado; en esta ocasión, catamos el 2011, que en opinión de los asistentes todavía necesita un poco más de tiempo en botella, para que la Treixadura aparezca un poquito más y aporte sus aromas más maduros que matifiquen el Albariño.

CUÑAS DAVIA BARRICA: 80% Treixadura y 20% Albariño, con fermentación y crianza sobre lías durante 3 meses, en barricas de roble francés (Graduación 13,5º). Presenta un color amarillo más dorado que el anterior; en nariz es muy frutal, con notas de melocotón, manzana y también notas de vainilla y membrillo. La madera aparece muy bien integrada en el vino y en boca resulta amplio y potente, un vino complejo y elegante que nos gustó a todos.

CUÑAS DAVIA TINTO: Coupage de 40% Mencía, 30% Brancellao, 15% Caíño y 15% Sousón, con crianza de 6-8 meses en barricas de roble frnacés y 6 meses en botella. Fantástico vino que nos maravilló; es intenso, persistente, y muy equilibrado; te invita a beber más. De color rojo granate, en nariz es fresco y muy aromático: Predominan los frutos rojos, la frambuesa y la mora, aunque también aparecen los aromas a cacao y torrefactos derivados de su paso por barrica. En boca predomina la fruta sobre la madera, aportando mayor complejidad a este estupendo tino: notas de frutas maduras y confitadas, con un toque especiado.

El resultado, desde luego, fue una estupenda cata la de Alberto y su bodega Valdavia en la que destaca su trato amable,  su fantástico producto y la perfecta fusión de tradición y tecnología.

martes, 3 de julio de 2012

Curso de Cupcakes de Boda en Love Cupcakes Vigo



El pasado martes 26 de junio tuve la suerte de asistir, junto con María de Los Antojos de Miss Mary a un curso impartido por Karina Minutti de Love Cupakes Vigo. En esta ocasión se trataba de un taller de elaboración de Cupcales de Boda, al que me apetecía un montón asistir para poder aprender nuevas técnicas y decoraciones. Además, tenía mucho interés en aprender a utilizar los tonos, colores y motivos utilizados para las bodas: tonos blancos, pastel...etc.


Y claro, una vez que nos vamos a Vigo...había que aprovechar para visitar dos tiendas fantásticas: Sugar Pot (c/ Ecuador 32 bajo, 36203, Vigo) y Divina's Cookies & Cakes (C/Escultor Nogueira, 8 bajo, Vigo) en la que también se imparten cusos estupendos. Tras lamentarnos mil veces por haber escogido el día más caluroso del año...(estábamos a 36 graditos en ese momento en Vigo) y después de hacer acopio de algunas cosillas "necesarias" (sí, sí, necesarias; da igual que tengas 200 cápsulas de cupcakes diferentes, siempre necesitarás alguna más...y cortadores de galletas...etc, etc) para nuestras labores reposteras del día a día, hacer un pequeño descansillo para comer y tras perder 5 litros de sudor por el camino, nos dirigimos al taller de Karina.
Allí conocimos a otras tres chicas, entre ellas, Romy y Leticia, que también tienen blogs (os dejo los enlaces al pinchar sobre sus nombres), y durante las 5 horas siguientes atendimos a las explicaciones de Karina sin pestañear...y agradeciendo el agua fresquita que nos daba Jorge, su ayudante...¡porque estábamos muertas de calor!...Tengo que decir que me encantó cómo se explica Karina, todo resulta fácil cuando se lo ves hacer a ella...

También aprovechamos para "cotillear" por sus habitaciones todas las tartas decoradas que tiene expuestas. ¿No son geniales?




Paso a paso nos explicó cómo hacer unos Cupcakes de Margarita (también se pueden hacer de cava o champagne, o de otro licor que nos guste), y nos pasó las recetas de unos cupcakes de tiramisú. También decoramos otros Cupcakes de Frambuesa que ya había hecho ella previamente, para que no nos derritiésemos por culpa del horno...jejeje...
Para decorar nuestros cupcakes elaboramos un Swiss Meringue Buttercream al que le añadimos pasta de limón Sosa, que le dio un sabor riquísimo...Esto mismo lo podemos hacer con una buttercream, si no queremos usar claras de huevo, o para que tenga una mayor consistencia.

Karina también nos enseñó a hacer rosas en degradado con pasta de azúcar en tonos amarillos. También aprendimos a hacer encajes con fondant y otras figuras, y a decorar flores con enervador y diferentes tonos de colores metalizados: dorados, bronce...etc. ¡Y me encantó el resultado final que le aporta el blanco perlado a los encajes y demás figuras blancas!¡Soy fan!



Para acabar, expusimos todas nuestras creaciones en su expositor y, la verdad, es que el resultado no estaba nada mal! Ah! y las cupcakes estaban buenísimas, para repetir mil veces!!

Aquí podéis ver el "después" de la mesa de trabajo....madre qué lío!

Muchísimas gracias a Karina y Jorge por su paciencia, y por su té helado con macarons! ¡Un oasis en ese día tan caluroso!